martes, 9 de junio de 2009

Nos vamos de viaje a León

Entre llantos y bostezos, llegué el sábado a Vegas del Condado, el pueblo en el que ha pasado los veranos mi padre. Aunque el tiempo no acompañaba, allí estaba mi tío David esperándome, que fue presentándome uno a uno a todos los paisanos de Vegas, que se quitaron el palillo de los dientes para besarme. Luego mi tía abuela Solange me paseó para que me conocieran todas las vecinas. No sé contar pero creo que escuché por lo menos cien veces "¡Uy qué cosa más rica!" y otras cien "¡Pero qué guapa es mi niña!".
Pasé la noche en la cuna donde han dormido todos mis primos e incluso me acostaron un rato en la cuna que arrulló a mi abuela. Dormí como una bendita sin escuchar ningún ruido ni sufrir el calor que hace en Madrid. Mi padre, que es un poco pendón, salió a tomar algo con sus amigotes.
Por la mañana me metieron en la cama de mi tío, de la que salía un extraño olor y unos ronquidos casi como los míos.
Para terminar el fin de semana me llevaron a León, donde me quedaré toda la semana para que mis abuelos vean lo que he crecido en estas últimas tres semanas.

4 comentarios:

  1. Emma, guapa, no sé qué quieres decir exactamente con que de la cama de tu tío salía un extraño olor. Yo no digo nada del olor que sale de tus pañales.

    Tu tío.

    ResponderEliminar
  2. Eso de que su padre es un pendón no sé de donde lo habéis sacado...tu padre.

    ResponderEliminar
  3. Dos meses y ya andan tirándose así los trastos en la familia... Tú ni caso, Emma a disfrutar de la vida que sólo tienes que comer y dormir ¡Quién pudiera!

    Tío Berni

    PS: ¿De verdad conociste a El Pantera?

    ResponderEliminar
  4. No conoció al Pantera porque no ha venido todavía (es como si no hubiera llegado el verano a Vegas) y porque me preocuparé personalmente de que no se le acerque con sus uñas de nicotina. El tío.

    ResponderEliminar